Cicloturista Alicante – Madrid · 3 días · 1.000 kms · 15.000 mts (track y vídeo al final).

Era una ruta que quería hacer desde hacía tiempo. Ya había diseñado varias veces posibles rutas, y todas tenían algo en común: siempre hacía un trazado para llegar a Madrid del tirón, la ruta más directa. El tiempo pasaba y otras salidas y otros planes fueron ocupando ese lugar.
En la primavera de 2019, hice 3 días de ruta por el interior de la provincia de Valencia. De regreso a casa, me detuve en un alto, cerca del embalse de Benagéber. Desde ese lugar podían ver un mar de árboles que se perdía en el horizonte, dónde el sol se pone. Ahí me asaltó la siguiente pregunta: ¿y llegar a Madrid cruzando sierras?

mapa
La ruta trata de llegar hasta Madrid por la parte «arbolada», es decir, por las Sierras.

Diseñar la ruta.

Comenzar resultó sencillo, pues ya tenía los dos primeros puntos en mi ruta: la salida desde casa y el siguiente en Tuéjar. Lo más difícil siempre es dar el primer paso, y yo ahora sólo tenía que dar el segundo, que sería empezar a poner puntos en el mapa entre la salida y la llegada. Ademuz, Cañete, Priego, Sacedón, Jadraque… y me queda la última parte de la ruta. Antes de «cerrarla» regreso al comienzo para definir un poco y tener una idea más realista de cómo llegaré a la última parte del recorrido. Finalmente me vine arriba y concluí que debía terminar el recorrido a lo grande: cruzando la Quesera a Segovia y entrando a Madrid por Navafría y Morcuera. Me moría de ganas por empezar a dibujar el track.

Buscando el mejor recorrido.

Ahora que ya tengo los «checkpoints», voy definiendo el tour en etapas, marcando los pueblos de paso y trazando el track con bRouter. Lo hago en tramos no muy largos, para poder detectar complicaciones: sortear una autovía, acceder y salir de poblaciones por carreteras pequeñas, evitar carreteras grandes, núcleos industriales, puertos de montaña sorpresa, etc. Al mismo tiempo me sirvo de la VíaMichelin , que es fantástica para localizar las carreteras marcadas con una línea extra en color verde. Este color indica carreteras escénicas, y tengo que decir que quizás nos estén todas las que son, pero las que están tienen asegurado un bonito paisaje.
Diseñar la ruta no me suele llevar mucho tiempo, aunque depende del nivel de detalle que necesite puedo enredarme. Con la experiencia me voy dando cuenta de lo que es más prescindible. Aunque son los puntos conflictivos los que me llevan más tiempo, sobre todo si son desconocidos, pues tengo que buscar la mejor forma. En mi caso me he dado cuenta de que para hacer esto, Strava funciona muy bien, pues en el diseñador de rutas te indica lo que suele hacer la gente. Así que para sortear una zona con autovía, por ejemplo, es fabuloso. Nada peor que verte «atrapado» y tener que dar la vuelta cuando el calor y el cansancio aprietan. Y sobre todo porque sabes que en rutas largas el tiempo es muy valioso.

Pincha este enlace para ver algunas fotos de la ruta

Pernoctar: ten un plan A y un plan B, pero sobre todo sé capaz de improvisar.

Hay una circunstancia que es común en la mayoría de las salidas, y es que los domingos prácticamente todo está cerrado. Los supermercados son importantes cuando ruteo por ahí. Tampoco es menos importante el lugar en el que voy a pasar la noche, pero qué quieres que te diga, no salgo con reservas. Duermo dónde veo que puedo pasar una noche tranquila (en ese momento suelo estar cansado y con hambre, además de bastante sudado). A partir de las 18:00 tengo que tener en cuenta la distancia hasta el siguiente pueblo en el que puedo encontrar un supermercado y, si llego antes de que cierren. Después, depende de la hora seguiré pedaleando un poco más. Es conveniente buscar un sitio para dormir antes de que anochezca, pero no siempre es así. Lo más importante es que sea un lugar en el que vea que voy a poder dormir tranquilo. No siempre acierto, pero lo cierto es que pocas veces descanso mal (aunque en este viaje, la segunda noche fue un desastre).

La preparación física.

Este es un punto super importante que seguramente te preocupe tanto como a mi, aunque para este tipo de rutas no realizo ninguna preparación específica. Tan sólo trato de montar lo que puedo y cuando puedo. Hay que tener muy claro qué tipo de ciclista eres. Yo soy nivel aficionado. Es decir, tengo familia y un trabajo que no es dar pedales, así que hay épocas en las que salgo más y otras en las que menos. Eso sí, hay que procurar tener una cierta regularidad con las salidas para que el tono muscular sea apropiado, y haberse atrevido a pasar más de 8 y 10 horas sobre el sillín. Es importante, que ya desde finales de primavera en adelante, se vayan realizando salidas largas. Es importante saber que puedes hacerlo porque ya lo has hecho antes. La manera más sencilla es ir un poquito más allá cada vez.

«Nunca olvides que en la larga distancia necesitas más cabeza que piernas.«

Lo importante es que sepas que puedes afrontar el reto. En este tipo de ciclismo importa más mantener un ritmo constante y parar poco. De esta manera consigues llegar lejos sin sufrir mucho desgaste.

No te olvides de tener en cuenta otros factores.

Lo más difícil es el primer paso, y no te miento si no te digo que antes de salir me siento nervioso. La carretera sin miedo pero con mucho respeto. Para la ruta en sí, yo siempre pienso que estas aventuras tienen como escenario un país desarrollado y que en caso de avería o cansancio podrás llamar por teléfono y que alguien venga a buscarte, o pagar una habitación para refugiarte y descansar. ¿Y si no encuentro un sitio para pasar la noche? Pues sigo pedaleando. Ya, pero ¿y si hace frío? Pues pedaleo más fuerte. Es decir, que de lo malo puede ser que no duermas y pases frío. Ahora, no hay que dejar de ser precavido, pues ir por una sierra, a unos 1.100 msnm, hay que tener en cuenta que dependiendo de la época del año deberás llevar abrigo y ropa de recambio. Las imprudencias se pagan, así que no hay que tener en cuenta esos posibles escenarios a la hora de equipar la bici y preparar el equipaje.

Equipamiento de la bici y el equipaje del ciclista.

Novecientos y pico kilómetros en el ordenador (después siempre salen más) y mucho desnivel. En el mes de agosto y por zona de sierra. Lo tengo claro: prima la ligereza. La ropa (maillot, culotte, calcetines y guantes) aguanta 3 días (excepto calcetines), y aparte de un chubasquero, un tubular y una camies. Para dormir esterilla, funda vivac y sábana saco serán suficientes.
Para el aseo igual. Para una higiene básica: un bote muy pequeño para jabón (se puede rellenar en el aseo de cualquier cafetería), una esponja y una toalla de microfibra (de 40×40 cm), hilo dental y cepillo de dientes (la pasta no hace falta). El botiquín se compone de 4 ibuprofenos.
El equipamiento para la bicicleta es sencillo: foco para la noche, pilotos trasero y delantero, retrovisor, portabultos, bolsas en el cuadro (sillín y tubo superior), batería de 6.700 mAh y cargador + usb, la gopro y el imprescindible y polivalente smartphone.

Sin más dilación: te dejo el track , y dentro vídeo.

Pincha aquí para descargar el track de la ruta en formato KML (para Google Earth)

bCicloturista Alicante – Madrid – Agosto 2019

julio

apasionado de la bicicleta. desde que me monté en la bici de carretera no he podido dejar de pedalear. la posibilidad de alejarme de casa, de alcanzar puntos lejanos en un día, o de recorrer grandes distancias en poco tiempo es, por el momento, todo lo que busco (aparte de sentir la sensación de rodar con ritmo). rutas de uno o varios días no es problema, es lo que más me gusta.

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