Por las Cañadas Reales Soriana y Leonesa. Mi segundo bikepacking.

Hace ya tantos como 13 años que hice mi segundo bikepacking. Digo segundo porque sé que hubo otro anterior. De aquel otro anterior no tengo fotos ni nada. Fue una ruta con noche al raso en el monte. Pura aventura. Pura ilusión.

Personalmente siempre me habían interesado el tema de los caminos, y más en concreto el de las Vías Pecuarias, auténticas vías de comunicación y transporte pertenecientes a otra época. Aún hoy día no nos damos cuenta de su importancia. Miramos hacia el futuro sin reflexionar en cómo hemos llegado hasta aquí. Para poder cuidar hay que conocer.

Cañada Real Soriana Occidental a su paso por El Espinar (Segovia)

Si te fijas en la fotografía, podrás apreciar la dimensión de una Cañada Real. A partir de ahí es más fácil comprender la importancia que tuvieron. Es realmente espectacular.

Fue un viaje de 2 noches y 3 días. En tren hasta Otero de Herreros, y después en bicicleta hasta Arenas de San Pedro donde me recogerían. En las alforjas los mapas del ejército y una brújula. No era nada sencillo hacer cicloturismo con mapas 1:25000, pues hay que llevar unos cuantos. Pero en mi caso eran necesarios, pues necesitaba el detalle de esa escala para tratar de seguir la cañada lo más fielmente a su trazado.

Los mojones te indican que se trata de una vía pecuaria.

No en pocas ocasiones me encontraba sin saber por dónde continuar, o con vallas de fincas privadas que han ido arrebatando terreno a las Vías Pecuarias, que son caminos públicos e inajenables.

La AV-500 utiliza el trazado de la Cañada Real Soriana Occidental pasado El Espinar.

El día iba terminando. Lo cierto es que entonces no viajaba en bicicleta como ahora. Me paraba mucho. Disfrutaba un montón. El sol caía y no sabía dónde pasaría la noche. Cuando llegué a Urraca-Miguel pregunté, y con la suerte del ciclo viajero que me ofrecieron pasar la noche en el garaje.

Siempre he creído que viajar en bicicleta y pedir ayuda consigue que sucedan cosas inesperadas.

Al día siguiente continué mi camino. La próxima población sería la ciudad de Ávila. Aquí la cañada está perdida, no obstante, al poco de salir de la ciudad, el trazado vuelve a estar ocupado por una carretera. Las lindes sí que están perdidas, pues están prácticamente ocupadas por fincas de ganadería.

Se puede apreciar el trazado tanto a izquierda como derecha de la carretera.

Después de 18 kilómetros desde Ávila por la AV-110 se llega a la intersección de la Cañada Real Soriana Occidental con la C.R. Leonesa Occidental. Esto sucede en la Venta del Hambre, que con su nombre no deja lugar a dudas que debió ser refugio durante muchos años difíciles, en los que echarse sobre una manta en el suelo era todo lo que habría de esperar aquellos caminantes que por allí pasaban.

La Venta del Hambre, cruce entre dos Cañadas reales

El ganado era la economía de la época, y nada más preciado que el pasto fresco de las tierras del norte durante los calurosos veranos de la meseta. Por un momento trata de imaginar una realidad en la que la mayor parte de la población nunca dejarían su pueblo. Si bien eras el primogénito podrías heredar algo en el mejor de los casos. Sino, el ejército o el clero serían una vía de escape para poder subsistir. Si eras mujer, tu suerte no sería ni por asombro parecida a la de un hombre. Piensa si no merece la pena conseguir que el mundo sea un lugar más justo para todas las personas.

Voy bordeando la Sierra de Gredos por el este. Aquí la ausencia de infraestructuras permite imaginar mejor lo que debía significar hacer transhumancia con el ganado.

Me aproximo al puerto del Pico y pronto terminará mi viaje. Antes puedo deleitarme con la unión de dos mundos: La Cañada Real por un lado y la Calzada Romana por otro. Y antes de ellos, esto era un paso natural para animales salvajes. Digamos que hemos inventado menos de lo que quisiéramos. Todo es por pura observación de la naturaleza que nos rodea.

Puerto del Pico (Ávila). Se puede observar la Calzada romana ascendiendo en zig-zag.

A día de hoy se mantiene una celebración popular que es la transhumancia de ganado vacuno, que se hace a caballo a finales del mes de junio.

Muchas veces, lo más interesante de un viaje sucede dentro de nuestras cabezas. Los viajes temáticos te permiten disfrutar del camino de una forma en la que de lo contrario algunas partes podrían pasar inadvertidas.

¡Salud y pedales!

apasionado de la bicicleta. desde que me monté en la bici de carretera no he podido dejar de pedalear. la posibilidad de alejarme de casa, de alcanzar puntos lejanos en un día, o de recorrer grandes distancias en poco tiempo es, por el momento, todo lo que busco (aparte de sentir la sensación de rodar con ritmo). rutas de uno o varios días no es problema, es lo que más me gusta.

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